10.6.13

Así empezó la plastilina

Un día en un parque. Podría haber sido como cualquier otro momento, pero no, porque cuando esperaba escuché su coz que me guiaba a su cuerpo de resonancia, a él, que me esperaba en lo duro y verde de un banco casi en el agua.
- Vení a la fuente que está al lado de la estatua blanca.
Pero hay muchas fuentes que cerca tienen una estatua blanca.
- No sé dónde ir.
- Te veo, mirá a la derecha.
Y de un instante al otro mi panza recordó lo que era la existencia y se ocupó de contarme. Pero caminé, entera, dueña de mí misma. Todo por dentro era gelatina de chocolate. Y él.
- Estás linda.

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