22.9.11
12.9.11
9/9
Si alguna vez pudiste pensar en grande, probablemente conozcas sobre lo que te hablo. No sería prudente permitirnos olvidar lo que se sufre estando al Sol. Nada nos une, por lo tanto nada nos separaría nunca. Es la mejor manera de poder prometer cosas que no se lleve el viento unos años, días o incluso segundos más luego. Las palabras suelen ser fáciles de pronunciar mientras carezcan de sentido. Yo puedo decir en un abrir y cerrar de ojos: "tenés tres días de vida", y no me afecta en lo más mínimo. Esperen a tener a una persona con sus ojos clavados en vos, esperando que luego de esta frase digas "es un chiste, soy un desubicado que suele hacer este tipo de bromas, debería ver a un psiquiatra".
Debido a que me distrajeron sin malas intenciones, voy a dejar de hablar sobre lo que sea que haya estado hablando hasta ahora. Sólo mi conciencia y yo (y, de haber un ente sobrenatural que pueda escuchar mis pensamientos, éste tambíén) sabemos cuánto me descolocan ciertas reacciones de ciertos otros entes. Y con "cuánto" no me refiero necesaria y automáticamente a "mucho", sino a la exacta cantidad de la que hablo.
Interrumpo mi relato para comentarte que, agitando mi pluma, me manché la camisa.
Bien, con respecto a las reacciones de dicho ente, me gustaría volver sobre mis pasos y aclarar, mejor dicho, corregirme: me descolocan las NO reacciones de ciertos entes. Aunque, de hecho, no reaccionar es también una forma de hacerlo. "Mi racción frente a tal cosa fue quedarme inmóvil"; reaccioné de todos modos. Entonces no me corrijo nada.
El problema es que espero. "¿Cómo deshacerme de ti, si no te tengo?", dijo un no-amigo un día... Entonces sí espero del ente algo que no obtengo. Pero no sé si lo voy a obtener, ya que al ser su reacción la no-reacción, no entiendo si me lo va a dar o no. Quizás esté entendido ya que no va a pasar nada. Pero yo tendría que saberlo por seguro, no por especular. Quizás mi cabeza es Hollywood+Disneylandia. Puede que existan muchas cosas que no puedo ni me dejan ver; puede que vea cosas que no son. Sea como sea, vos, ente ME DEBÉS ALGO.
-Sofía.
Debido a que me distrajeron sin malas intenciones, voy a dejar de hablar sobre lo que sea que haya estado hablando hasta ahora. Sólo mi conciencia y yo (y, de haber un ente sobrenatural que pueda escuchar mis pensamientos, éste tambíén) sabemos cuánto me descolocan ciertas reacciones de ciertos otros entes. Y con "cuánto" no me refiero necesaria y automáticamente a "mucho", sino a la exacta cantidad de la que hablo.
Interrumpo mi relato para comentarte que, agitando mi pluma, me manché la camisa.
Bien, con respecto a las reacciones de dicho ente, me gustaría volver sobre mis pasos y aclarar, mejor dicho, corregirme: me descolocan las NO reacciones de ciertos entes. Aunque, de hecho, no reaccionar es también una forma de hacerlo. "Mi racción frente a tal cosa fue quedarme inmóvil"; reaccioné de todos modos. Entonces no me corrijo nada.
El problema es que espero. "¿Cómo deshacerme de ti, si no te tengo?", dijo un no-amigo un día... Entonces sí espero del ente algo que no obtengo. Pero no sé si lo voy a obtener, ya que al ser su reacción la no-reacción, no entiendo si me lo va a dar o no. Quizás esté entendido ya que no va a pasar nada. Pero yo tendría que saberlo por seguro, no por especular. Quizás mi cabeza es Hollywood+Disneylandia. Puede que existan muchas cosas que no puedo ni me dejan ver; puede que vea cosas que no son. Sea como sea, vos, ente ME DEBÉS ALGO.
-Sofía.
¿Cuánto tiempo se estima para una gallina el hecho de llegar al otro lado, si nisiquiera se sabe para qué quiere cruzar? Tendríamos que averiguar qué es lo que la espera del otro lado y así quizás especular con sus ganas de cruzar. Porque, señores, todo dependerá sin dudas de sus ganas. En tanto su destino allá en frente se aleje un paso de su felicidad; ella retrocederá tres antes de alzancar el borde. Mientras le espere una risa directamente dirigida a su corazón de plumas, avanzará cuatro. Pero, ¿qué va a hacer si llega tan rápido a su objetivo? Usted pensará que se va a convertir en la gallina más afortunada y, llena de júbilo, dará las gracias que crea necesarias. Pero usted (tanto como los demás), comete una pequeña equivocación al proyectar dicho descenlace. En caso de ser así, la gallina llegará tan rápido a lo que tanto deseaba; que es completamente esperable que se angustie. Pero, ¿por qué habría de angustiarse? Fácil: no sabría qué hacer, no tendría motivación para moverse, no tendría a qué lado cruzar. Ciertamente encontraría un nuevo deseo y comenzaría de nuevo el círculo. Pero nada es peor que saltearse pasos. Sin los pasos anteriores al gran objetivo, la gallina no sabría manejar tanta felicidad de golpe y, probablemente, se le escaparía de las patas. No hay nada peor que un objetivo traicionado por la ausencia de sus pasos previos. ¿A qué va la delirante quien-les-habla con todo esto? Las circunstancias importantes que vivamos, los cruces hacia el otro lado, deberían ser una mezcla de las canciones conocidas como "let it be" y "take it easy". El equilibrio entre el instinto/impulso y el control/la razón, es la clave. La gallina va a llegar a donde quienra, cuando tgenga que llegar, para hacer lo que tenga que hacer. ¿Está claro? Cuídenla pero déjenla ser.
-Sofía.
-Sofía.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)